lunes, 31 de julio de 2006

¿Dónde se pone el título del comentario?

Hoy YA no hay marcha atrás: no, no es que las cañerías a veces sean lentas para tragar el agua sino que, seamos francos, se han atascado. Cerradas, tupidas, lerdas. Los niveles de agua en ducha-lavabo-fregadero no paran de subir. El desbordamiento de un agua pestilente parece una realidad cada vez más cercana.
Comeré con Carole en Les Sablons, iré en bici para ahorrar y a la vuelta compraré un desatascador, si la vida me lo permite.
Todos los futuros están marcados por mi vida. ¡También la muerte! Como este es un blog cristiano ultra-extremista, etc, aclararé "Gracias a Dios" (Me encanta el extremo de tu amistad, Jesús)

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